Publicado el Deja un comentario

Termostato con Arduino

Los calefactores infrarrojos, con el de la imagen, son una manera de obtener calor rápidamente. El problema que tienen es que no suelen llevar termostato. Es decir, que cuando la habitación está muy caliente, siguen calentando, no son capaces de parar y volver a arrancar cuando se enfríe un poco.

En este proyecto vamos a fabricar un termostato con Arduino.

El material que vamos a necesitar será:

En nuestro ejemplo, el DHT11 lo conectaremos al pin 2, la pantalla OLED a los pines RX y TX, y los pulsadores a los pines 3, 4 y 5, con una resistencia de pull-up externa (aunque se podría activar el pull-up interno). Los relés se han conectado en las salidas 6 y 7.

El funcionamiento del termostato ha sido programado para proporcionar las siguientes funciones:

  • Encendido/Apagado mediante un pulsador.
  • Ajuste de la temperatura de consigna mediante los pulsadores restantes.
  • Funcionamiento a plena potencia (2 resistencias a la vez) si la habitación está fría.
  • Funcionamiento a media potencia (1 sola resistencia) si la habitación casi está a la temperatura ajustada.
  • Apagado de ambas resistencias si se ha superado la temperatura ajustada.
  • Apagado automático tras un tiempo largo.

El código que hemos preparado para esta función lo puedes descargar desde el siguiente enlace. Para hacerlo funcionar, necesitarás las librerías:

Para facilitar el montaje, hemos soldado todos los componentes a una placa perforada de 50x70mm. El resultado ha sido este:

¿Te animas a intentarlo? Si necesitas ayuda contáctanos: contacto@electronperdido.com

Publicado el Deja un comentario

Botes fluorescentes

En esta actividad, ideal para compartir con los más peques de la casa, os vamos a presentar cómo hacer un bote de líquido fluorescente. Así, en una habitación oscura y con luz ultravioleta el resultado es espectacular.

Material necesario:

Instrucciones: Lámpara ultravioleta

En primer lugar vamos a crear nuestra propia lámpara ultravioleta. Nosotros proponemos un diseño muy sencillo, pero es muy fácil darle otros tamaños o formas. En nuestro caso hemos cogido como elemento base una placa perforada de 20x80mm  y hemos soldado 15 LEDs ultravioleta de 3mm. El cátodo de cada LED (pata corta) se suelda al negativo de la alimentación. El ánodo de cada LED (pata larga) lo soldaremos a una resistencia de 100Ohm (una por LED). La conexión restante de cada resistencia irá conectada al positivo de la alimentación. Por último, una forma de tener una alimentación cómoda de encender y apagar es usar un portapilas con interruptor. En nuestro caso hemos utilizado un portapilas de 3 pilas AA; si se usa un número de pilas superior o una fuente de alimentación de distinto valor será necesario recalcular la resistencia de 100 Ohm y adaptar su valor.

Así, ya tendremos lista nuestra lámpara ultravioleta.

Compra desde aquí el kit para montar tu propia lámpara ultravioleta (enlace).

Instrucciones: Bote fluorescente

El objetivo aquí es conseguir un bote transparente (nosotros hemos usado un tarro de cristal de una conocida marca de yogures) y rellenarlo de un líquido transparente que “se ilumine” al estar bajo luz ultravioleta.

La manera más sencilla y barata de conseguirlo es comprar un bote de tónica, sin más. ¡La tónica es fluorescente! En nuestro caso hemos usado la más barata del supermercado.

¡El resultado ha sido genial! En el vídeo se ve cómo al alejarla de la luz es un líquido transparente sin más, pero al ponerlo en el haz de luz ultravioleta… ¡Magia!

Alernativa: Bote fluorescente

Una alternativa para conseguir un líquido fluorescente es disolver en agua algunas pastillas de vitamina B (se compran en farmacia, por unos 2-3€). Las vitaminas del grupo B son fluorescentes, por lo que no es necesario ser muy exquisitos al elegir un complejo vitamínico u otro. Se trituran bien y se disuelven.

El resultado final es parecido al de la tónica.

Juego alternativo: moco fluorescente

Una divertida alternativa consiste en crear un gel tipo “moco” a partir de nuestro líquido fluorescente. El proceso es bastante sencillo, basta con mezclar semillas de zaragatona (de venta en herbolarios) con el líquido y calentar (sin que llegue a hervir). Cuando las semillas se hayan hundido hasta el fondo del recipiente nuestra mezcla ya está lista; colar para quitar las semillas y dejar enfriar (en media hora ya se ve el resultado, pero unas horas después se vuelve más denso todavía). El resultado será un gel muy espeso. En nuestro caso hemos usado 8 cucharaditas de zaragatona para 330ml de líquido.

El resultado, un “moco” transparente bajo luz normal, de color bajo la luz ultravioleta y, sobretodo… ¡muy divertido!